El Ayuntamiento de Palma ha presentado el anteproyecto para la reconversión de la antigua prisión de la ciudad en una residencia profesional pública con 139 unidades habitacionales, en una actuación que permitirá recuperar un inmueble en desuso desde hace más de dos décadas y destinarlo a alojamiento temporal para trabajadores desplazados.
El proyecto contempla además más de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes, así como una amplia oferta de servicios comunes orientados a la convivencia, el descanso y el trabajo.
Un edificio en desuso durante más de 25 años
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha explicado que la presentación del proyecto llega tras la reciente recuperación del inmueble por parte del consistorio, después de su desalojo y posterior cierre y adecuación para evitar nuevas ocupaciones.
Asimismo, la Junta de Govern aprobó recientemente el anteproyecto e inició el proceso de contratación de la redacción del proyecto básico y de ejecución, avanzando en la transformación del espacio.
“El objetivo es dar una nueva vida a un edificio municipal degradado y convertirlo en una solución habitacional adaptada a profesionales que trabajan temporalmente en la ciudad”, ha señalado el alcalde.
139 unidades residenciales para estancias cortas y largas
El anteproyecto plantea un total de 139 unidades habitacionales, diseñadas para adaptarse a diferentes tipos de estancia.
Alojamientos de corta duración
Se prevén 50 unidades para estancias breves, de las cuales:
- 45 serán individuales (entre 16 y 22 m²)
- 5 serán dobles (entre 25 y 30 m²)

Todas contarán con zona de descanso, baño completo, espacio de almacenamiento y área de trabajo.
Alojamientos de larga estancia
El complejo incluirá 89 unidades para estancias prolongadas, distribuidas en:
- 59 apartamentos de 20 a 30 m² con cocina completa
- 26 unidades de 30 a 35 m² con mayor superficie y espacios ampliados
- 4 viviendas familiares de más de 40 m² con dos dormitorios y servicios completos

Un complejo con más de 5.000 m² de zonas verdes
Uno de los elementos más destacados del proyecto será la creación de más de 5.000 metros cuadrados de espacios ajardinados, que incluirán patios interiores, zonas de transición en el antiguo foso y un solárium en la cubierta del edificio.
El diseño mantendrá la estructura panóptica original del inmueble, mientras que se prevé la demolición de edificaciones anexas, muros perimetrales y torres de vigilancia para abrir el espacio a un nuevo uso urbano.
Gimnasio, piscina y espacios de convivencia
La futura residencia contará con una amplia cartera de servicios comunes orientados a la vida comunitaria y el bienestar de los residentes.
Entre ellos destacan:
- Gimnasio y piscina
- Cafetería-restaurante y comedor
- Lavanderías y consigna de equipajes
- Salas de trabajo y espacios polivalentes
- Jardines, solárium y zonas de convivencia
- Aparcamiento para bicicletas
El complejo incorporará además oficinas administrativas, áreas de mantenimiento y espacios técnicos necesarios para su funcionamiento.
Un proyecto para atraer talento y mejorar la vivienda
El alcalde ha subrayado que la iniciativa responde a una necesidad creciente en las ciudades modernas: la disponibilidad de alojamiento para profesionales temporales.
“La vivienda también es clave para atraer y retener talento y garantizar servicios esenciales”, ha señalado Martínez Llabrés, quien ha defendido que el proyecto ofrece una respuesta “realista y útil” a este reto.
Sostenibilidad, accesibilidad y recuperación patrimonial
El diseño del complejo incorpora criterios de sostenibilidad, como la reducción del efecto isla de calor, la mejora de la eficiencia energética y la integración de energías renovables.
Asimismo, el proyecto apuesta por la accesibilidad universal mediante recorridos adaptados, ascensores y una reorganización integral de los espacios.
En palabras del alcalde, la actuación permitirá transformar un espacio degradado en “vivienda, jardines y espacios de servicio público”, recuperando patrimonio municipal y generando nueva oferta habitacional en la ciudad.



