El Consell de Mallorca ha anunciado una ampliación histórica de la red pública de residencias para personas mayores que permitirá incorporar 618 nuevas plazas gestionadas por el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) hasta el año 2027.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y el presidente del IMAS y conseller de Benestar Social, Guillermo Sánchez, han presentado este lunes el balance de actuaciones impulsadas durante la legislatura para ampliar la atención pública a la dependencia y reforzar el apoyo a las residencias municipales.
En la comparecencia también participó el gerente del Consorci de Recursos Sociosanitaris i Assistencials de les Illes Balears, Alejandro Mora Martín.
Un crecimiento sin precedentes
La red pública propia de residencias del Consell pasará de las 845 plazas existentes en 2023 a una previsión de 1.463 plazas en 2027. De las nuevas plazas previstas, cerca de 110 ya se han creado o puesto en funcionamiento durante esta legislatura.
El resto corresponden a proyectos impulsados, desbloqueados o activados en los últimos años por la institución insular.
La ampliación afectará a diferentes puntos de Mallorca y permitirá reforzar la oferta residencial en municipios y zonas donde la capacidad actual era insuficiente o inexistente.
Entre las actuaciones previstas destacan las residencias de Sant Llorenç, Bunyola y Son Martorell, además del módulo D de la Llar d’Ancians, la reforma de la octava planta de La Bonanova, las instalaciones de Germanetes en Palma, Miquel Mir en Inca y las futuras plazas de Muro y sa Pobla.
Según el Consell, este despliegue territorial facilitará que muchas personas mayores puedan acceder a una plaza pública cerca de su entorno familiar, comunitario y social.
“Más tranquilidad y más dignidad”
Durante la presentación, Galmés aseguró que “en esta legislatura hemos hecho el trabajo que hacía falta para dar respuesta a una demanda de la ciudadanía y ampliar de verdad la red pública residencial de Mallorca”.
El presidente insular afirmó además que el objetivo es garantizar que “a las personas mayores no les falte de nada, después de toda una vida de trabajo”.
Proyectos desbloqueados
Galmés destacó también el papel del Consell para desbloquear actuaciones que llevaban tiempo paralizadas, como la reforma de la octava planta de La Bonanova o el módulo D de la Llar d’Ancians de Palma.
“No hablamos solo de más plazas, sino de más tranquilidad para las familias, de más dignidad en la atención y de más oportunidades para que las personas mayores puedan acceder al recurso que necesitan cerca de su entorno”, señaló.
Apoyo a las residencias municipales
Por su parte, Guillermo Sánchez puso en valor la labor del Consell y del IMAS para convertir nuevas infraestructuras en plazas públicas operativas al servicio de la ciudadanía.
“El valor del Consell y del IMAS es que estas infraestructuras se traducirán en plazas públicas reales”, afirmó.
Además de ampliar la red propia, el Consell ha reforzado el apoyo económico a las residencias municipales mediante una línea específica dotada actualmente con 3 millones de euros destinada a cubrir completamente su déficit.
Colaboración institucional
La institución insular también destacó la colaboración mantenida con el Govern de les Illes Balears, encargado de impulsar y construir infraestructuras que posteriormente se incorporan a la red pública gestionada por el IMAS.
Según el Consell, esta cooperación entre administraciones ha sido clave para aumentar el número de plazas y fortalecer los servicios públicos de atención a la dependencia en Mallorca.
Con esta estrategia, basada en ampliar la red pública y reforzar las residencias municipales, el Consell y el IMAS pretenden consolidar un sistema residencial “más amplio, equilibrado territorialmente y preparado para responder a las necesidades actuales y futuras” de las personas mayores de la isla.



