El barrio de es Pil·larí, en Palma, acogerá este domingo 26 de abril la décima edición de la Fira del Llonguet, una de las citas más arraigadas del calendario festivo local. El evento, impulsado por el Ajuntament, busca reivindicar el llonguet como producto emblemático de la identidad palmesana, reuniendo a miles de visitantes en torno a la gastronomía y la cultura popular.
El teniente de alcalde, Llorenç Bauzá de Keizer, ha subrayado el compromiso institucional con una feria que pone en valor el producto local y el trabajo de panaderos, cocineros y artesanos, consolidándose como un referente no solo en el barrio, sino en toda la ciudad.
Artesanía, producto local y denominaciones de origen
La feria contará con la participación de cerca de 60 artesanos procedentes de toda Mallorca, que ofrecerán una amplia variedad de productos, desde joyería y pintura hasta miel, cerveza artesanal y repostería. Además, hornos y pastelerías locales pondrán a la venta elaboraciones con sellos de calidad como Denominación de Origen e Indicación Geográfica Protegida de Baleares.
En el apartado gastronómico, habrá 20 puntos de venta de llonguets —entre hornos tradicionales, food trucks y establecimientos locales— donde los asistentes podrán degustar este característico pan en múltiples versiones.
Un programa para todos los públicos durante toda la jornada
La programación se desarrollará desde las 9:00 hasta las 17:00 horas, con actividades pensadas para todos los públicos. Habrá animación infantil, talleres, espectáculos de circo, pasacalles, charangas y showcookings organizados por la ASCAIB.
Uno de los momentos más esperados será el tradicional concurso al mejor llonguet, además de propuestas como sorteos, ludoteca y tardeo, que completan una jornada festiva centrada en la convivencia y la cultura local.
Facilidades de acceso para los visitantes
Para facilitar la asistencia, la organización habilitará dos zonas de aparcamiento señalizadas y reforzará el transporte público con mejoras en la línea 31 de la EMT Palma. Todo ello con el objetivo de garantizar una experiencia cómoda en una feria que, tras diez ediciones, se reafirma como símbolo de tradición, gastronomía y vida en comunidad.



