El fondo de insularidad, dotado con 30 millones de euros, está permitiendo al Consell de Mallorca ejecutar un ambicioso paquete de 18 actuaciones en infraestructuras viarias entre 2025 y 2026. Más de la mitad de estas obras ya están en marcha o finalizadas, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, modernizar la red de carreteras y fomentar la movilidad sostenible en la isla.
Una de las actuaciones más recientes es el inicio de las obras de la rotonda y el vial cívico de Crestatx (sa Pobla), un proyecto con una inversión de 2,3 millones de euros financiados a través del convenio suscrito con el Govern de les Illes Balears.
Primera piedra en Crestatx
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, han colocado la primera piedra de esta infraestructura, que tendrá un plazo de ejecución de unos 10 meses. Al acto también han asistido representantes institucionales autonómicos, insulares y municipales.
La obra forma parte del convenio de 30 millones de euros procedentes del fondo de insularidad, firmado en 2024 y ratificado en 2025, que permite al Consell ejecutar inversiones urgentes ante la falta de financiación estatal del convenio de carreteras.
Seguridad vial y movilidad sostenible
El proyecto de Crestatx contempla la construcción de una nueva rotonda y un vial cívico de 2,5 kilómetros que conectará sa Pobla con las urbanizaciones de Crestatx, S’Obac y Son Toni, atravesando la autopista y el torrente de Sant Miquel.
Esta infraestructura facilitará los desplazamientos a pie y en bicicleta, mejorando de forma notable la seguridad de estudiantes y residentes, que hasta ahora debían cruzar la carretera sin un itinerario seguro.
Integración paisajística y eficiencia energética
La actuación incorpora criterios de sostenibilidad ambiental, con medidas de integración paisajística, reutilización de materiales existentes, mejora del firme y la instalación de sistemas de drenaje y alumbrado LED. Además, se colocarán barreras mixtas de acero y madera y señalización adaptada para reforzar la seguridad vial.
Una demanda histórica
El presidente del Consell, Llorenç Galmés, ha subrayado que se trata de una reivindicación histórica de los vecinos de sa Pobla. “En esta zona de Mallorca no se habían hecho actuaciones relevantes en materia de movilidad desde los años 60. Ahora podrán desplazarse a pie o en bicicleta sin riesgo de accidentes”, ha señalado.
Galmés ha agradecido la aportación del Govern balear y ha recordado que, mientras el Gobierno central no transfiere los 230 millones del convenio de carreteras, el fondo de insularidad permite avanzar en la mejora de la red viaria de la isla.
Por su parte, la presidenta Marga Prohens ha destacado que el acuerdo de 30 millones se firmó para evitar que el Consell quedara paralizado a la espera de fondos estatales. “Este convenio permite seguir avanzando en inversiones clave para la red vial de Mallorca, como demuestra la rotonda y el vial cívico que ahora conectará sa Pobla con Crestatx”, ha afirmado.
18 actuaciones financiadas con el fondo de insularidad
El convenio entre el Govern y el Consell tiene como objetivos modernizar la red viaria de Mallorca y fomentar la movilidad sostenible, sin un consumo significativo de nuevo territorio. Entre las actuaciones financiadas destacan:
- Mejora de accesos a Crestatx y vial cívico (en obras)
- Refuerzo del firme Peguera–Puerto de Andratx (en obras)
- Rotonda de Son Verí (finalizada)
- Estabilización del talud del aparcamiento de Fornalutx (en obras)
- Refuerzo del firme de la Ma-10 Andratx–Estellencs y travesía de Banyalbufar (finalizada)
- Vial cívico Peguera–Camp de Mar (en licitación)
- Acceso al futuro hospital de Felanitx (en obras)
- Vial cívico de Alaró (en obras)
- Barreras de seguridad en la Ma-15 (finalizada)
Además, se encuentran en fase de redacción o licitación otras actuaciones como la mejora de accesos a Palma, el Segundo Cinturón, la ampliación de arcenes en la Ma-12 o el refuerzo del firme en varias carreteras interiores.
Las obras financiadas con el fondo de insularidad responden a una estrategia centrada en mejorar la seguridad, descongestionar accesos, renovar carreteras con décadas sin mantenimiento y potenciar alternativas de movilidad sostenible, consolidando una red viaria más moderna y adaptada a las necesidades actuales de Mallorca.



