El Consell de Mallorca ha puesto en marcha las obras de ampliación del puente de la variante de Sant Llorenç des Cardassar, una infraestructura considerada prioritaria tras las graves inundaciones de 2018. El proyecto, con un presupuesto de 9 millones de euros, permitirá multiplicar la capacidad de evacuación de agua de 105 a 500 toneladas por segundo. En el acto de inicio han estado presentes el presidente Llorenç Galmés y el alcalde Jaume Soler, quienes han recordado a las víctimas de la riada del 9 de octubre de 2018.
Una infraestructura para prevenir futuras tragedias
El puente, situado sobre el torrente de ses Planas, fue identificado como uno de los factores que agravaron las inundaciones al actuar como una barrera para el paso del agua. Tras años de bloqueo administrativo por discrepancias técnicas, el proyecto fue reactivado en 2024 con nuevos estudios hidráulicos, estructurales y topográficos para garantizar su eficacia y seguridad.
Mejoras técnicas y mayor capacidad de drenaje
La actuación contempla ampliar los conductos de paso de agua de 4 a 10, con dimensiones de 5,7 metros de ancho y 4,40 de alto, lo que incrementará notablemente la capacidad de drenaje. Además, se modificará la rotonda cercana para evitar que actúe como obstáculo y se reforzará el encauzamiento del torrente con muros que prevengan desbordamientos, teniendo en cuenta los episodios de lluvias más intensos registrados en los últimos 500 años.
Obras esperadas y con impacto en el tráfico
Las autoridades han destacado que se trata de una intervención largamente demandada por la población, que llevaba años paralizada. Se prevé que los trabajos finalicen en menos de un año, aportando mayor seguridad al municipio y a la comarca del Levante de Mallorca. Durante la ejecución, el tráfico será desviado por el casco urbano, lo que implicará cambios temporales en la circulación.



